Coronavirus: ¿Una señal de alerta o un llamado a la calma?

Los coronavirus (CoV) son una amplia familia de virus que pueden causar diversas afecciones, desde el resfriado común hasta enfermedades más graves, como ocurre con el coronavirus causante del síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS-CoV) y el que ocasiona el síndrome agudo respiratorio severo (SARS-CoV). Un nuevo coronavirus es una nueva cepa de coronavirus que no se había encontrado antes en el ser humano.

Los coronavirus se pueden contagiar de los animales a las personas (transmisión zoonótica). De acuerdo con estudios exhaustivos al respecto, sabemos que el SARS-CoV se transmitió de la civeta al ser humano y que se ha producido transmisión del MERS-CoV del dromedario al ser humano. Esas infecciones suelen cursar con fiebre y síntomas respiratorios (tos y disnea o dificultad para respirar). En los casos más graves, pueden causar neumonía, síndrome respiratorio agudo severo, insuficiencia renal e, incluso, la muerte.

Ahora bien, el COVID-19​ (acrónimo del inglés coronavirus disease 2019),​ es una enfermedad infecciosa causada por el virus SARS-CoV-2 que se detectó por primera vez durante la epidemia de Wuhan de 2019, con neumonía por coronavirus.

Las autoridades sanitarias de Wuhan, provincia de Hubei (China), fueron las primeras en identificar la enfermedad en un grupo de pacientes que presentaban neumonía de origen indeterminado.​ La rápida expansión de la enfermedad hizo que la Organización Mundial de la Salud declarara esta pandemia una emergencia sanitaria de preocupación internacional, basándose en el impacto que el virus podría tener en países subdesarrollados con menos infraestructuras sanitarias.

Esto ha ocasionado que varios países no solamente cierren sus fronteras y restrinjan el transito de personas provenientes de otros países en los cuales esté circulando el virus, sino que también al interior de los mismos se cancelen diferentes tipos de eventos que aglomeren más de 500 personas haciendo un llamado a la contención del virus.

Todo el tema parece algo complejo y que ha generado temor y pánico en el mundo; sin embargo es bien sabido que otro tipo de enfermedades o infecciones causan más muertes que el mismo COVID-19. Es decir, en otras palabras, considero que esto ha sido más mediático que otra cosa. Razón por la cual esas mismas medidas proteccionistas tomadas por los mandatarios de cada país, han llevado a los mercados financieros a sumergirse en un par de semanas de pánico absoluto y las bolsas alrededor del mundo lo han sentido con pérdidas diarias no vistas inclusive desde el lunes negro de 1987.

Por otra parte, si nos ponemos un poco técnicos y analizamos las zonas en las cuales se encuentran algunos de los índices bursátiles más importantes del mundo como el Dow Jones 30 o el Standard & Poor’s 500; vemos como estas caídas han llegado a unos niveles de soporte relevantes en los cuales podemos ver un rebote alcista. Pero este rebote o sentimiento de “alivio” en los mercados, considero que es temporal. No por el Coronavirus en sí, sino porque este fue el catalizador de una caída inminente en los mercados financieros, que si han venido siguiendo los posts anteriores y las publicaciones en mis redes sociales; lo he venido anticipando con bastante anterioridad.

Estas caídas eran de esperarse, no sólo por algún detonante como lo ha sido este virus, sino por la toma de ganancias y beneficios debido a la gran expansión alcista que han tenido los mercados y en especial el norteamericano en los últimos 12 años. Razón por la cual considero que estas caídas apenas son el principio de más que veremos en el corto/mediano plazo. El detonante que ha sido el COVID-19, es claramente una señal de alerta que aunque las caídas no van a ser debido a este factor como tal, sí lo van a ser debido tanto a datos fundamentales, como a la estructura y ciclo mismo de los mercados.

Ante toda crisis hay oportunidades y lo importante es identificar las zonas claves del mercado para posicionarse correctamente. Lo bueno de todo esto y en especial del mercado Forex, es que podemos generar ganancias tanto cuando el mercado cae como cuando sube.

Tip: Diversificar en acciones a largo plazo cuando veamos caídas a niveles realmente importantes, no será para nada descabellado pensando en obtener una muy jugosa rentabilidad de las mismas en 10 años. O por lo menos así lo veo yo.

Un saludo!!!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *